"Para confirmar el diagnóstico
de un cáncer es preciso tomar una muestra del tumor
(biopsia). La valoración de esta muestra, no sólo
permite determinar si la lesión es un cáncer
o no, sino que, además, estudiándolo al microscopio,
permite conocer las células que lo componen (estudio
anatomopatológico).
Este estudio permite etiquetar y saber cuál o cuáles
son los tejidos y células de las que proviene el
tumor y, cuáles son las características de
las mismas. Estos factores son fundamentales para determinar
el tratamiento más adecuado en cada caso.
Existen una serie de alteraciones benignas y /o premalignas
de las células:
-
Hiperplasia:
Incremento en el número de células (se dividen
más rápido de lo normal) de un tejido en
un área específica. El resultado es el agrandamiento
del órgano como por ejemplo la hiperplasia benigna
de próstata o la aparición de un nódulo
benigno.
-
Metaplasia:
Sustitución de un tipo de célula por otra
de otra localización. Con el tiempo puede aparecer
una displasia sobre estas células cambiadas de
lugar.
-
Displasia:
Se trata de un desarrollo anormal del tejido, debido
a un crecimiento de células alteradas. Si se deja
evolucionar sin tratamiento en algunos casos la displasia
puede evolucionar a un cáncer, por tanto se trata
de una lesión premaligna o precancerosa.
Estas alteraciones pueden
dar lugar a un cáncer. Si quiere más información
sobre las fases de la enfermedad, seleccione
aquí.
Existen muchas denominaciones de cáncer según
su anatomía patológica, y no sería posible
elaborar un listado completo, con la clasificación
estricta, de todas las posibilidades.
Algunos de los términos aplicados a los tipos
de cáncer más comunes
son los siguientes:
Carcinoma, Sarcoma, Leucemia,
Linfoma
Carcinoma:
Es el tumor maligno que se origina en la capa que recubre
(células epiteliales) los órganos. Aproximadamente
el 80% de los tumores cancerosos son carcinomas.
Algunas de estas células tienen diferentes características
y por tanto su nombre puede ser algo distinto. Vamos a destacar
algunas:
-
Adenocarcinoma:
Se denomina adenocarcinoma al cáncer que
se origina en el tejido glandular (glándulas),
por ejemplo, en los conductos o lobulillos de la mama
o en la próstata.
-
Carcinoma
de células escamosas o epidermoide:
Cáncer que se origina en las células no
glandulares, por ejemplo esófago, cuello de útero,
etc.
-
Carcinoma
de células basales: Es el cáncer
de la piel más común. Se origina en la capa
más profunda de la epidermis (piel), llamada la
capa de células basales. Por lo general se origina
en áreas expuestas al sol, especialmente la cabeza
y el cuello. El cáncer de células basales
crece lentamente y es poco probable que se propague a
partes distantes del cuerpo.
-
Melanoma:
Es un tumor maligno
que se origina en las células que producen la coloración
de la piel (melanocitos). El melanoma es casi siempre
curable en sus primeras etapas. Sin embargo, es probable
que se propague a otras partes del cuerpo.
Sarcoma:
Se trata de un tumor maligno que se origina en los tejidos
conectivos, tales como los cartílagos, la grasa, los
músculos o los huesos.
Dependiendo de la célula que lo origina pueden recibir
diferentes nombres, siendo los más conocidos:
- Osteosarcoma:
(Osteo = hueso) Sarcoma que deriva del hueso.
- Liposarcoma:
(lipo = grasa) Sarcoma que deriva de la grasa.
- Condrosarcoma:
(Condro = cartílago) Sarcoma que deriva del cartílago.
- Angiosarcoma:
(Angio = Vaso) Sarcoma que deriva de los vasos sanguíneos.
Leucemia:
Popularmente conocido como cáncer
de la sangre. Las personas con leucemia presentan un aumento
notable en los niveles de glóbulos blancos o leucocitos
(células presentes en la sangre, encargadas de defendernos
de las infecciones).
En las leucemias no existe tumoración, sino que se
afecta la sangre y la médula ósea (zona interna
de los huesos, donde se originan las células sanguíneas).
Las leucemias se pueden clasificar en función del tipo
de célula alterada en:
- Leucemia mieloide
- Leucemia linfoide
Asimismo, se clasifican según
el estado de maduración de las células leucémicas,
pudiendo ser:
- Leucemias agudas:
formado por células inmaduras.
- Leucemias crónicas:
las células están en el último paso
de la maduración.
Las leucemias agudas son más frecuentes
en niños.
Linfoma:
Se denomina así al cáncer del sistema linfático.
El sistema linfático es una red de ganglios y vasos
finos que existe en todo el cuerpo, su función es combatir
las infecciones. El linfoma afecta a un grupo de glóbulos
blancos llamados linfocitos.
Los dos tipos principales de linfomas son la enfermedad
de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin."
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Información obtenida previo acuerdo,
de la web de la Asociación Española
Contra el Cáncer (www.todocancer.org).
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